Consejos para utilizar correctamente un afilador de cuchillos eléctrico

El buen mantenimiento de nuestro equipo de cocina es un aspecto fundamental para desarrollar bien las tareas que, todos los días, hacemos allí. Sin embargo, en ocasiones, dejamos de lado algunos de los elementos más importantes. Los cuchillos son una de las herramientas que necesitan un mayor cuidado si queremos evitar problemas. La importancia de que estén bien afilados va más allá de que corten bien, sino que también es fundamental para nuestra propia seguridad. Hoy,  podemos echar mano a los afiladores eléctricos, más cómodos de usar que los manuales. Sin embargo, siguen siendo bastante desconocidos para el gran público, incluidas las diferencias entre los afiladores eléctricos y manuales.

Afiladores eléctricos vs afiladores manuales

La gran ventaja de los dispositivos eléctricos es su rapidez y comodidad. Con un buen modelo, el cuchillo queda perfectamente afilado en un par de minutos. Funciona, evidentemente, con electricidad. Solo tenemos que introducir la hoja y dejar que su motor haga el resto.

Los manuales son bastante simples, lo que no significa que se necesite algo de práctica sacarle el mejor partido. Eso sí, cuando lo conseguimos, logra los resultados más duraderos. El material suele ser de cerámica, lo que garantiza un gran acabado.

Algunos consejos para usar el afilador eléctrico

    • Coloca la hoja en la apertura: se debe presionar tanto como sea posible para que conecte con la piedra de afilar. Se empieza por la parte ancha, moviéndolo suavemente hasta la punta.
    • Colocación de la hoja: Hay que procurar mantener un ángulo de unos 20º.  El mango se irá ajustando automáticamente a medida que deslizamos la hoja por la abertura.
    • Pases de la hoja: con una par de pases de la hoja por cada lado, el resultado va a ser perfecto. Los afiladores eléctricos son muy eficientes, por lo que no necesitamos demasiado tiempo para terminar el proceso. Si solo queremos darle un repaso, en 30 segundos estará listo.
    • Repetir el movimiento en la otra muela: una vez que hemos terminado de pasar la hoja por la muela más gruesa, hay que repetir el movimiento en la hoja más fina. De nuevo, un par de pases por cada lado.
    • Últimos toques al cuchillo: Los modelos más avanzados de afiladores cuentan con un imán que recoge las virutas. Si el tuyo no lo tiene,  lo más indicado es enjuagar el cuchillo con agua. Después, sécalo y bien y ya estará listo para que puedas volver a utilizarlo.

Diferentes tipos de platos de ducha, según su material de fabricación

Tienes pensado cambiar la bañera por un plato de ducha o, simplemente, te estás haciendo un baño y tienes la firme intención de poner un plato de ducha. En ambos casos, surge la necesidad de conocer los diferentes tipos que existen; con el fin de poder escoger, entre todos, el que mejor se adapte a tus necesidades.

Se trata de una importante decisión, pues, más allá de su valor estético, será la pieza encargada de aislar cualquier filtración de una fuente de agua. Una función de suma importancia y en la que mucho tienen que ver los materiales.

Los platos de ducha de resina: unos de los más demandados

Los platos de ducha que existen son los de porcelana, los platos de ducha de resina y los acrílicos. Los primeros son los clásicos más comunes, hasta ahora.

Esos modelos que, por su peso, no vibran al pisarlos; resistentes al rayado; y pesados, pero no, por ello, menos frágiles, por la propia naturaleza de los materiales.

Los platos de ducha acrílicos

El acrílico supuso, en su momento, la modernización de este tipo de piezas. Se ganaba en ligereza y son irrompibles, menos fríos y mucho menos altos, lo que suponía una eliminación de las barreras.

Eso sí, poniendo en una balanza estos dos modelos, tenemos que decir que, en este segundo caso, no todo iban a ser ventajas. Mientras que, en el primero de ellos, no existía la posibilidad de la aparición de moho; en este segundo caso, es todo lo contrario.

No obstante, debemos decir, para ser honestos, que los platos de ducha acrílicos son susceptibles de reparación y restauración.

Los platos de ducha de resina

La modernización más absoluta llegaba de la mano de la resina, el material que ha hecho posibles los diseños más innovadores y confortables del mercado; con unas cualidades, hasta ahora, inauditas: colores, terminaciones rugosas, fáciles de limpiar, cualidades hidrófugas y diversidad de medidas y formas.

Un tipo de plato de ducha y duro competidor respecto al resto de modelos de otros materiales a los que sumar los platos de ducha de pizarra. Poco que decir de un material bello y estético. Solo que son platos resistentes para gustos caprichosos.

Si estás pensando en poner un plato de ducha, te damos la bienvenida a este mundo de los platos, en el que te costará elegir, por la diversidad y el atractivo individual de cada uno de los materiales. En especial, cuando la innovación ha llegado a todos los modelos de una manera u otra.

Platos de ducha de resina, de cerámica o acrílicos: lo importante es que sean instalados de la manera más profesional, por la propia función para la que han sido creados e independientemente de las cualidades estéticas por las que hayan sido elegidos. Piensa en las dimensiones de tu baño y cíñete a las mejores opciones, en cada caso; y, por supuesto, a los consejos de los profesionales.

pilones del jerte

Conoce las 8 grandes marmitas de Extremadura

En plena comarca del Valle del Jerte, en la Reserva Natural de la Garganta de los Infiernos, se sitúa la Ruta de Los Pilones, en el término municipal de la cacereña localidad de Cabezuela del Valle.

Se trata de una senda que transcurre por lo que se conoce como las ocho grandes marmitas de Extremadura y que podrás completar sin mayor dificultad. Cuenta con un recorrido de unos tres kilómetros que arranca en el Centro de Interpretación de la Garganta de los Infiernos, en el paraje de Los Arenales.

Sin lugar a dudas, Los Pilones de Jerte es la joya escondida de esta comarca natural, declarada Bien Cultural desde 1973. El sendero se encuentra perfectamente señalizado y comienza abriéndose paso por un castañar en el que se da una pendiente ascendente, y donde disfrutarás de unas vistas maravillosas.

Roca granítica, helechos, robles, cerezos y, en general, una vegetación generosa son los elementos naturales con los que podrás deleitarte por su belleza a lo largo de este primer tramo del camino.

Merece la pena completar esta ruta por la belleza y singularidad de sus parajes naturales. Destacan las numerosas gargantas y cascadas de aguas cristalinas con las que te irás encontrando mientras avanzas. En algunas, donde las aguas corran mansas, podrás disfrutar de un baño que te dejará como nuevo.

Asómate también a algunos de sus balcones como el Mirador del Chorrero de la Virgen, ubicado entre los arroyos Riscoencinoso y Putopadre, donde divisarás un precioso salto de agua que aumenta el caudal de la Garganta de los Infiernos.

La llegada a Los Pilones de Jerte ofrece una panorámica espectacular

El ascenso continúa durante unos metros hasta la llegada a Los Pilones de Jerte, un paraje que sin duda ofrece una panorámica espectacular. Deberás cruzar un pequeño puente para acceder a esta zona.

El efecto del agua a lo largo de los años ha ido tallando pequeñas pozas y saltos de agua que confluyen en piscinas naturales de granito, cuyo color gris claro contrasta a la perfección con el verde de la frondosa vegetación.

Los arroyos de Los Tres Cerros y del Collado de las Yegüas mezclan allí sus caudales. Si vas en verano y te decides a completar esta ruta de Los Pilones, tendrás la oportunidad de darte un baño en sus frías y cristalinas aguas. Es una zona ideal para pasar el día en familia.

La Ruta del Emperador, una opción alternativa

Una vez que hayas ascendido hasta Los Pilones y te hayas maravillado con la espectacularidad y singularidad de sus ocho grandes marmitas, si no quieres establecer tu campamento en la zona sino que prefieres continuar andando y descubrir nuevos rincones, tienes la opción de completar la Ruta del Emperador, que llega hasta el Puente Nuevo o el de Carlos V.

Es importante que tengas en cuenta, eso sí, que el recorrido es largo y algo más dificultoso, por lo que si te decantas por llegar hasta el final debes saber que, al menos, necesitarás seis horas.