Echan al secretario

En el municipio de Espeluy, limitando el ayuntamiento de cazalilla, los habitantes entran en disputa con el secretario del Ayuntamiento correspondiente, ya que, se le acusa de la paralización del crecimiento del municipio de unos setecientos habitantes y que hoy echa de menos el esplendor que vivió durante la etapa de expansión del ferrocarril.

Desde el balcón del propio ayuntamiento, se les ve a modo de protesta, los vecinos recuerdan con pancartas que cumplen nueve días desde que iniciaron un encierro indefinido en el salón de plenos, una protesta que ha despertado cierta tensión y que, lo más seguro, obligará a intervenir a otras administraciones superiores.

El vecindario deja claro que se trata de una protesta “sin colores políticos”.
Espelúy se gobierna a través de 5 ediles del PSOE y 2 del PP.
El alcalde del municipio, apoya la protesta pero se mantiene al margen de la protesta de sus paisanos, no se habla con el secretario, sobre todo desde que éste lo denunció en el Juzgado por supuestas irregularidades en obras municipales. “No quiero hablar, solo digo que voy a ejercer mi trabajo hasta el final bajo los principios de legalidad”, declaró el secretario contra el que se protesta”.

Una de las portavoces declara que no abandonarán el encierro hasta que el secretario no siga en este ayuntamiento. Al secretario, que lleva casi 8 años en el pueblo, le acusan de haber llevado al municipio a la deriva en los últimos años y recuerdan que ya originó problemas parecidos en su paso por diversas localidades. El Ministerio de Hacienda le ha retenido a Espelúy la participación en los tributos del Estado (PIE –unos 60.000 euros anuales, casi el 10% del presupuesto del municipio- porque no se entregan las cuentas desde el año 2009 y la Cámara de Cuentas le ha apercibido de una inminente intervención si en tres meses no se regulariza la situación.